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lunes, 13 de agosto de 2007

A 138 AÑOS DE LA MASACRE DE NIÑOS EN ACOSTA ÑU MENORES DE 18 AÑOS SIGUEN SIENDO RECLUTADOS POR LAS FUERZAS ARMADAS PARAGUAYAS






Las familias entregan a niños, niñas y adolescentes al cuidado de los cuarteles para que desarrollen tareas domésticas a cambio de alimentación.


El coordinador Regional para América Latina de la Coalición (http://www.cns.org.py/)para acabar con la utilización de niños soldados, y uno de los responsables por las acciones de la Coalición en Paraguay, Andrés Vazquez, afirma que aunque haya mejorado, la existencia de los niños soldados reclutados por las Fuerzas Armadas Paraguayas sigue siendo un foco de preocupación entre las organizaciones de Derechos Humanos.

Hace poco más de 2 años, en sus últimas visitas, la Comisión Interinstitucional de Visitas a Cuarteles, conformada por ONGs y oficinas gubernamentales, constató la existencia de 150 menores de 18 años en las instituciones militares.


El secuestro de niños para desempeñar tareas militares era uno de los problemas más frecuentes en Paraguay. ¿Cómo se encuentraesta cuestión hoy día? ¿Estos secuestros continúan?
Andrés Vazquez - Más que secuestro y considerando que se trata de funcionarios representantes del Estado, preferiría decir: privación ilegitima de la libertad. En Paraguay se las denomina "arreo". Hoy en día la cuestión ha cambiado un poco ya que si bien no se realizan más estos arreos o levas forzadas para el Servicio Militar Obligatorio, se han recibido informes de que, en algunas comunidades del interior del país, oficiales y suboficiales del ejercito continúan visitando a las comunidades civiles para promover que las familias entreguen a niños, niñas y adolescentes al cuidado de los cuarteles para que desarrollen tareas domésticas a cambio de alimentación, cuidado y aprender posiblemente algún oficio. Esta práctica, que también es común en las familias de las ciudades, fue analizada por la Organización Internacional del Trabajo, como análoga a la esclavitud.
¿Por qué se realizan estos secuestros? ¿Cuál es el motivo principal que lleva al ejército a estos actos?
AV - De acuerdo a estudios realizados por ONGs locales y que incluso se han reflejado en informes de Unicef, existen tres motivos principales: el primero, la paulatina reducción del presupuesto militar que hace que no se cuente con dinero para contratar a personal civil profesional que desempeñe tareas domésticas. El segundo, tiene que ver con una cuestión cultural por la cual la sociedad esta influenciada por una cultura militarizada en la que se envía a los niños rebeldes al Servicio Militar para que se "corrijan" o ir voluntariamente al Servicio Militar "para hacerse hombre". La tercera, y no por esto menos importante, es la falta de oportunidades para el desarrollo de gran parte de la comunidad, para la que, sin desmérito de nadie, es casi la única opción de ser alguien en el cuartel, para ser militar, y el seminario, para ser cura o monja. De esta manera la "voluntariedad" del joven o niño es realmente discutible.
Aunque existe un límite para el acceso al Servicio Militar, el Ejército continua reclutando a menores de 18 años. ¿Cómo ese explica esto?
La ley también indica que quien sea descubierto reclutando personas menores de 18 años será suspendido de sus actividades por cinco años y aun esto no ha ocurrido. La legislación paraguaya señala que la edad mínima para realizar el Servicio Militar es de 18 años. Sin embargo es cierto que desde el día en que se estableció esta ley, en 1975, se continuó reclutando.
¿Hay algún tipo de fiscalización? ¿Cuáles son los procedimientos de la red cuando se detecta un caso de niño soldado?
La CNSParaguay es una red conformada por organizaciones locales de DDHH, entre ellas, Amnistía Internacional Paraguay, Serpaj Paraguay y el Movimiento de Objeción de Conciencia Paraguay. Recientemente se sumó a esta red la Afavisem. Son organizaciones que tienen como punto en común la preocupación del uso de niños y niñas vinculados como soldados. Su forma de fiscalización al respecto esta marcada por su compromiso con la Coalición Internacional de ser parte de la campaña de ratificación e implementación efectiva de los instrumentos internacionales que protejan y prevengan la vinculación de niños, niñas y adolescentes a toda situación de violencia armada organizada, conflicto armado, tanto estatal como no, o desprotección en instituciones militares.
¿Cuenta la CNS con datos a respecto de muertes de niños soldados?

Es difícil saber exactamente la cantidad de niños que han muerto en conflictos armados en el Paraguay en los tiempos de independencia y guerras con Argentina, Brasil y Bolivia. Pero es relevante que el día del niño se conmemore en la fecha que, en la Batalla de Acosta Ñu (16 de agosto de 1869), pelearon y murieron alrededor de 4.000 niños. De los periodos autoritarios prácticamente no existen cifras, pero si se denunciaron cientos de muertes de soldados en el Golpe de Estado del 3 de Febrero de 1989. El Ejercito siempre escondió la cifra real.
Desde ese momento se denunciaron al menos 111 muertes y dos "desapariciones" y, aunque no se ha precisado el número exacto de quienes quedaron con secuelas físicas o psicológicas por torturas o malos tratos en instituciones de militares, se cree que la cifra rondaría los 500.
FUENTE: Rogéria Araújo para ADITAL NOTICIAS DE AMÉRICA LATINA Y CARIBE

1 comentario:

grupo efefe dijo...

Estimado Panambí, sobre la consideración actual de lo sucedido en Acosta Nú, nos permitimos adjuntarte a continuación nuestra opinión, la cual forma parte de un más extenso trabajo de nuestra autoría sobre la construcción del nacionalismo lopizta y los mitos engendrados en torno a la figura de Francisco Solano López:

"No es fácil destruir un mito, aunque la lógica de las evidencias, las fuentes y los documentos señalen claramente los pies de barro que lo mantienen erguido. Aún hoy los textos escolares paraguayos siguen proponiendo como modelos a seguir por las nuevas generaciones, a los niños que perecieron en agosto de 1869 en la batalla de Acosta Ñú, permitiendo con su holocausto que el dictador se pusiera a salvo de sus perseguidores. Es habitual que los padres ofrezcan a los adolescentes la lectura de obras sobre el tema. Escritas por lo general por autores populistas, destacan el coraje de esos chicos, pretendiendo avivar la indignación del lector contra los aliados argentinos-brasileños porque estos lucharon contra un enemigo más débil, al que exterminaron pese a su corta edad. Sin negar la creciente brutalidad en la etapa final de la guerra de las fuerzas brasileñas (en especial luego de retirarse del comando de las mismas el marques de Caxias y ser reemplazado por un yerno del emperador, el conde D’Eu), y de los argentinos que al mando del general Emilio Mitre se habían convertido casi en una asociación ilícita que secuestraba menores para pedir rescate, hay en ese razonamiento una indudable inversión de pruebas. Hasta la Decembrada -esa serie de combates que a fines de 1868 abrió el camino para que Asunción fuera ocupada por los aliados-, López podía esgrimir la necesidad de impedir el avance del enemigo con la esperanza de llegar a algún final favorable (o al menos una salida decorosa) para el Paraguay, incluyendo una intervención de países neutrales o el cansancio de guerra que empezaba a afectar el frente interno de Argentina y en menor medida de Brasil. Pero luego de la batalla de Lomas Valentinas quedó claro que la guerra estaba definitivamente perdida. No había ya ninguna justificación militar para que el autócrata paraguayo pusiera a luchar a niños casi desarmados contra soldados profesionales. Sin embargo eso fue lo que hizo. Y en su creciente y demencial criminalidad llegó al voluntarismo de intentar cambiar las leyes de la biología: por un decreto del 14 de febrero de 1869 declaró adultos a los varones de doce años. Esta conducta indefendible del dictador que llevó al innecesario sacrificio de miles de jóvenes víctimas, sigue siendo meritada por una parte considerable de la opinión pública paraguaya como admirable, demostrativa de la voluntad de resistencia de Francisco Solano López, quien era acompañado “voluntariamente” por todo el pueblo guaraní en su obstinación, al punto que las madres habrían entregado sus hijos inflamadas de fe patriótica y estos habrían acudido con entusiasmo a la inmolación".

Atentamente. Florencia Pagni y Fernando Cesaretti. Grupo Efefe.
grupo_efefe@yahoo.com.ar
http://grupoefefe.blogspot.com